¿Cuántas cosas no concretamos sólo porque no es el momento perfecto?
El momento perfecto es ese carcelero imaginario que no nos permite vivir la vida que queremos. Bajo su guardia, no podemos ser libres.
“El que no arriesga no gana”, dice el dicho. Pienso que el que no acciona, sea por la razón que sea, se está perdiendo un mundo de nuevas posibilidades.
Hoy propongo que tomes acción imperfecta. Accionar, sin importar el resultado ni el momento.
No tiene que ser una gran acción. Basta con dar un pequeño paso para moverte del lugar en el que estás. Después de todo, son esos pequeños pasos los que llevan a un gran plan de acción.
¿Qué acción imperfecta tomarías hoy?